Primero mataron a mi padre es un filme que se estrenó hace muy poco en Netflix. Se trata de una película dirigida por Angelina Jolie, basada en el libro homónimo de Loung Ung.

Si algo se propone esta cinta y la misma Jolie es, más que representar lo sucedido, lo que sintió la pequeña niña durante la guerra en Camboya, es decir, cómo veía lo que sucedía a su alrededor cuando la vida que conoció hasta entonces se desmoronó de un momento a otro.

Los hechos se ubican en los años 1975 y 1979, durante el régimen comunista de los Jeremes Rojos, que se distinguió por la brutalidad contra su pueblo y enemigos, así como por el totalitarismo de su gobierno. Se estima que durante el régimen de los Jemeres Rojos murieron por enfermedad, hambruna y ejecuciones alrededor de 2.5 millones de personas, al menos un cuarto de la población total de esos años.

En este difícil capítulo en la historia de Camboya (y de la humanidad) es donde se desarrolla la historia de la pequeña Loung y su familia. El desplazamiento forzado que sufrió ella fue una situación que movilizó a millones de personas y de la que muchas no salieron con vida. La historia de Loung nos cuenta como su familia es conducida a unos campos en donde realizaban trabajos forzados y donde Loung fue entrenada junto a otros niños como soldado.

Los Campos de la Muerte fueron lugares en donde miles de personas fueron asesinadas y enterradas en masa en fosas comunes por el régimen. Durante la historia podemos ver a través de la protagonista las causas ridículas por las que se ejecutaban a las personas. Estos lugares fueron convertidos en museos de la memoria años después, a fin de recordar a las personas que murieron en condiciones tan desastrosas.

Primero mataron a mi padre fue estrenada en Camboya en febrero de este año y más tarde en el Telluride Film Festival y en el Toronto International Film Festival. La crítica recibió muy bien el trabajo de Jolie, incluso se ha dicho que se trata del mejor trabajo de ella como directora. Poco después de su presentación en el festival de Toronto fue estrenada en la plataforma de Netflix y en las salas de cine.

 El tratamiento del testimonio de Loung es, sin duda, de lo más destacado de la película. Su historia es presentada con mucho respeto, sin caer en los lugares comunes y más bien aventurándose a comunicar casi sin ningún diálogo. Esta arriesgada decisión narrativa resulta en una emotiva relación entre el espectador y la protagonista. El silencio resulta una poderosa vía para conocer o interpretar lo que vivió Loung y su familia.

Por otro lado, evita las explicaciones excesivas de la situación social y política, a caso lo deja como un tema que si el público desconoce buscará poco después de terminada la película. Nos dice varios datos al principio y al final de la cinta pero más que nada para recordarnos que no debemos olvidar y que, aunque sintamos que se trata de un lugar “lejano”, es de vital importancia que nadie olvide lo que sucedió. Y es que, si nos detenemos por un momento podemos darnos cuenta que el genocido de Camboya sucedió hace muy poco (a penas hace cuatro décadas, el régimen de los Jeremes Rojos fue depuesto en 1979) y conocemos nada o casi nada de lo sucedido.

Así pues, Primero mataron a mi padre: recuerdos de una niña de Camboya es un título muy recomendable, con una impresionante narrativa visual y con un tratamiento muy respetuoso de la historia de la protagonista, de la familia y del pueblo camboyano. La película fue elegida para competir por Camboya en la categoría de mejor película extranjera en la próxima edición de los Premios Oscar.

 


Fuente original: Hiperterxtual